Irving argumenta que Hitler no fue el principal responsable de la guerra, sino que fue el resultado de una compleja interacción de factores y decisiones tomadas por varios líderes políticos y militares de la época. También sostiene que la guerra fue más una continuación de la Primera Guerra Mundial que un conflicto aislado, y que las potencias Aliadas, especialmente Gran Bretaña y Francia, jugaron un papel importante en la creación de las condiciones que llevaron a la guerra.
El trabajo de Irving ha sido asociado con el movimiento revisionista, que busca cuestionar y revisar los relatos tradicionales sobre la Segunda Guerra Mundial. Aunque algunos ven el revisionismo como una oportunidad para reevaluar y mejorar nuestra comprensión del pasado, otros lo consideran una forma de negar o minimizar la responsabilidad de los líderes nazis en la guerra y el Holocausto. Irving argumenta que Hitler no fue el principal
Además, las críticas se centraron en la interpretación de Irving sobre el papel de Hitler en la guerra. Muchos argumentaron que su visión era demasiado benévola y que restaba importancia a la responsabilidad del Führer en la implementación de la política nazi y el Holocausto. Otros criticaron su falta de énfasis en la naturaleza ideológica del nazismo y su papel en la persecución y exterminio de minorías. Aunque algunos ven el revisionismo como una oportunidad